jueves, 14 de mayo de 2009

Broken Home (im alone?)

No es el tema de Papa Cucaracha - Broken Home, tampoco hace alusión a una casa rota en los cimientos o algún vidrio roto por el granizo del 2006, nada de eso.
Voy a hacer de cuenta que mi casa donde paso la mayor parte del día, por lo menos estos días, esta en mi cabeza, físicamente es imposible irme a vivir dentro de mi cabeza, de por si es chiquita y no me entraría ni un pie, y segundo es imposible, (a lo sumo que sea un zombis lo cual dejamos bien en claro que no existen). Hablo de cuando pensamos y pasamos mucho tiempo abstrayéndonos a un mundo el cual no es tangible pero que nos hace correr los más profundos sentimientos, risa, llanto, alegría, odio, rabia etc. etc.
Esto ocurre mas de lo que quisiéramos ya que cualquiera cosa que nuestro cuerpo toque, vea, sienta va directo a esta cajita de recuerdos y nos hace sentir diferentes cosas. Hay situaciones que nos traen recuerdos buenos, situaciones que nos traen recuerdos malos y gracias a ellos nos amargamos nos entristecemos, o nos reímos solo como giles, aprovecho a meter púa con la gente que sale con frases como: el que solo se ríe, de sus picardías se acuerda.. déjense de joder.
Por eso creo que nuestro verdadero hogar que nos sigue nos acompaña a cualquier lado es nuestra cabeza, nuestra mente, siempre tiene un lugar para nosotros y siempre tenemos lugar para poner cosas nuevas, como también es nuestro peor enemigo, porque lo que entra no sale, son cosas con las que vamos a tener que vivir toda nuestra vida, buenas y malas, pero que gracias a que no salen podemos enfrentarlas, luchar contra ellas si es que nos están perjudicando y mas allá que esta lucha se haga en lo ficticio nuestro cuerpo lo demuestra constantemente con gestos, dolores, cansancio, alegría, rabia, odio, llanto... podemos aprender de ellas o hasta ignorarlas sin que nos afecten de cierto modo, aunque sepamos que siempre están ahí para recordarnos sin duda alguna quienes somos en todo momento.
Sangrienta es la batalla contra nosotros mismo y a veces nuestro hogar se rompe con facilidad, se lastima, y mucho tiempo se tarda en remendar lo roto o sanar lo herido, pero lo importante es que nunca desistamos de volver a intentar cuantas veces se hiera o se rompa. Después de toda esta batalla se llama vida y aunque tarde o temprano nos gane, es importante siempre haber peleado todas nuestras guerras.

No hay comentarios: